La ultima vivienda

11/13/20252 min read

¿Quién soy? ¿Qué hago aquí? Son preguntas que nos hacemos al menos una vez en la vida. Pero desde la arquitectura esta pregunta cambia a ¿Cómo usarán este espacio? ¿Cuántos años durará?

A veces me pregunto si los egipcios, los incas o los mayas imaginaron que su legado seguiría en pie milenios después.

No sé hacia dónde avanza la humanidad, ni cómo terminará. Pero películas como 2001: Una odisea del espacio (1968), The Mist (2007) o Akira (1988) me hacen divagar en un futuro distópico, donde quizás otros seres dominen la Tierra y nuestra existencia sea solo un suspiro en el tiempo.

Y ahí, mi lado arquitecto no puede evitar preguntarse:

¿Cuál será la última vivienda?

¿Qué forma tendrá? ¿De qué color será? Lo lógico es pensar en búnkeres subterráneos, ocultos, masivos, y fríos. Pero me gusta pensar que alguna vivienda quedará sobre la superficie. Un cubo blanco, puro, desafiante. No como un escondite, sino como un símbolo de resistencia. Un recordatorio de que la humanidad estuvo aquí.

Porque una vivienda no es solo una construcción bonita de concreto. Una vivienda son costumbres, son hábitos... es aquella extensión física de los seres humanos mientras esa estructura siga en pie, una parte de nosotros seguirá viva.

Me imagino un cubo blanco pueda sobrevivir como testimonio de nuestra civilización y de todos nosotros.

Esta casa fue parte de un concurso de render de MEM arquitectos del cual participe, y en su momento use blender para el render y para el moustro y otros detalles use stable diffusion.